sábado, 19 de febrero de 2011

Capitulo 19.


Capitulo 19:

Narra Joe:

El tiempo era interminable. No quería despegarme del lado de Ally, y sostenía su mano todo el tiempo. Al menos Kevin estaba allí para hacerme compañía y conversar un poco. Ya estaba amaneciendo. Mi hermano fue en camino a buscar algo de desayunar. Y yo quede solo allí, junto a Allison. Me sorprendí al ver que su mano se estaba moviendo. Y la presione un poco más para que sintiera que yo estaba ahí. Ya que no podía ver por las vendas en sus ojos. En tan solo un instante hablo.

-Joe ¿eres tú? – Pregunto confundida.

-Si Ally. ¿Cómo te sientes? – Cuestione.

-Me duele mucho la cabeza. Y Joseph, no veo nada. – Exclamo dolida.

-Tranquila, es porque tienes tus ojos vendados. Te golpeaste fuerte sabes. Pero le medico me dijo que estarás bien. – Conté. Estaba sonriendo, pero ella no podía verlo.

-¿Hace cuanto que estoy aquí? – Pregunto.

-Tal vez unas diez horas. Yo me mantuve a tu lado todo el tiempo. Nunca me fui de aquí. – Mencione.

-Eres tan dulce Joe. De verdad gracias. – Exclamo y me acerque a darle un breve per dulce beso en sus suaves labios.

Luego hablamos un poco, y volvió a quedarse dormida. Tenía que descansar. Salí fuera de la sala, y fui hasta la cafetería a comer algo rápido. Ahora si había vuelto mi apetito. Me sentía más tranquilo. Sabía que Allison estaba bien. Y cuando regrese, me encontré con Kevin. Dijo que ya podría quitarle la venda a Ally. Así que entramos.

Narra Allison:

Joseph estaba a mi lado, y sostenía mi mano como siempre lo hacia. Me sentía mejor así. Y Kevin comenzó a quitarme las vendas que rodeaban mi cabeza. Primero saco la primera capa, y luego la segunda y finalmente la tercera. Abrí mis ojos lentamente, pero me encontré con un disgusto demasiado grande. Me alteré. No podía ver absolutamente nada. Todo lo que veía era oscuridad, y nada más que la maldita oscuridad.

-Joe… Joe ¡No puedo ver! – Exclame al borde de la desesperación.

-Ally ¿Cómo que no puedes ver? – Pregunto confundido.

-No lo sé. Joe no veo absolutamente nada. – Dije alterada.

-¿Qué esta pasando Kevin? ¿Por qué no ve? – Cuestiono Joe preocupado.

-Lo siento chicos. Allison, recibiste un golpe muy fuerte en tu cabeza, y eso podía provocarte cualquier cosa. Haremos unos estudios para comprobar que esto no sea de por vida. Lo más seguro es que solo dure poco tiempo, así que trata de estar tranquila. ¿Si? – Indico Kevin.

Le creí. El era un medico profesional, confiaba en el, me estaba diciendo la verdad. Igualmente seguía asustada por todo lo que estaba sucediendo. No quería seguir allí internada. Y además, ahora tenia un problema más… mi ceguera.

Sentí a Joseph sentarse a mi lado. Esta vez me acaricio suavemente el rostro. Levante mis manos lentamente y busque el suyo para recorrerlo lentamente y sentirlo. Lo acaricie y una lagrima cayo por mi mejilla. Deseaba verlo. El me quito las lágrimas con mucha delicadeza y poso su mano sobre la mía.

-Sabes, todo esto es culpa mía. No debí permitir que subas con Brandon. Perdóname, por favor. – Murmuro Joe con tristeza.

-Shh shh… - Dije para que callara. – Esto no es tu culpa. – Exclame sincera.

-Es que Ally… odio verte así. Lo único que hice fue hacerte mal… - Dijo.

-Joe, eres lo mejor que tengo. Tú y patinar es lo único que me hace bien en este mundo. – Exprese entre lágrimas.

Sentí la respiración de Joseph muy cerca, y la manera con la cual rozaba sus labios sobre los míos. Lo bese. Hacer eso me hacia despegarme de todos mis problemas por tan solo unos cortos minutos. Pero definitivamente me hacia bien. Joe me sostuvo entre sus brazos y me presiono con firmeza y delicadamente sobre su pecho. Nos mantuvimos así unos minutos. Quería decirle a gritos, cuanto lo amaba…

viernes, 18 de febrero de 2011


Capitulo 18:

Narra Joe:

No solo estaba triste. Además me invadía la culpa. Si yo la hubiera escuchado cuando la debía escuchar, y nunca la hubiera dejado ir, nada de esto hubiese ocurrido. ¿Pero cual es la única solución ahora? Seguir adelante y luchar con lo que venga. Se que algo bueno nos espera al final de toda esta oscuridad. Ya tenia que dejar de llorar. Yo siempre fui alguien fuerte, debía seguir peleando por Allison. Se que ella saldría de todo esto, y se recuperaría. Finalmente tome las fuerzas suficientes, seque mis lagrimas, y conduje hasta la clínica donde estaba ella. Entre y había un par de secretarias que me preguntaron a quien buscaba. Les dije, y afortunadamente me dejaron ir hasta el pasillo donde estaba ella. Quise entrar a la sala, pero una enfermera me detuvo.

-Lo siento. No puede ingresar ahora. Los médicos están trabajando. Puede esperar aquí sentado, y luego uno de los médicos hablar con usted. – Indico.

-Ok. – Respondí cortante. No tenía ganas de hablar.

Espere unas tres horas sentado allí. Se hacia eterno, y lo digo enserio. Solo bebí un café. Los nervios actuaban todo el tiempo y no tenia nada de apetito. Solo quería mantenerme despierto hasta ver a Ally. Finalmente, después de una larga e interminable espera, un doctor salió de allí.

-Hola… ¿usted es…? – Pregunto confuso.

-Soy Joe Jonas. El novio de Allison. – Me presente extendiendo mi mano.

Me autocalifique como su novio. Se que es lo que ella quería que fuese, y lo que yo quería ser para ella. Mi novia, su novio. Dos personas que se aman… ¿Se entienden, no?

-Es un gusto Joe. Siento mucho lo que acaba de suceder. Pero tienes que saber que lo más probable es que Allison se recupere pronto. Solo hay que tener un poco de paciencia y fe. Ella estará bien. – Explico el medico calmo.

-¿Pero que es lo que tiene? – Cuestione.

-Se golpeo fuertemente su cabeza, y bueno, algunas heridas que no muy graves. – Manifestó.

-Bueno. ¿Puedo entrar a verla? – Pregunté apresurado. No podía esperar a contemplarla.

-Claro que si. – Afirmo el medico. Y de inmediato ingrese a la sala.

La mire. Se hallaba acostada en una camilla. Estaba conectada a varios cables que no entendía cual era su función. Y estaba vendada desde sus ojos hacia arriba. Era horrible verla así. No podía soportar que ella estuviese en ese estado. Se que el doctor dijo que estaría bien. Pero verla entre esos cables y eses vendas, asusta y solo me transmite una mala sensación. Pero lo que más deseaba en ese momento era que Allison despertar y abriera sus ojos. Solo pedía eso.

Estaba agotado, y me senté en una silla a su lado. Lo más cerque posible. Tome su mano delicadamente y la bese.

-Estarás bien, linda. Y te prometo que vas a ser la mujer más feliz del mundo. – Susurre y mis ojos se cristalizaron por completo.

Pose mi cabeza sobre la camilla, y me quede completamente dormido. Desperté al cabo de dos horas, cuando sonaba mi celular. Era Kevin. El ya estaba en México, y solo preguntaba la dirección de la clínica. Le indique donde era, y en unos veinte minutos ya estaba a mi lado.

-¿Cómo estas, Joe? – Dijo dando una suave palmada en mi espalda.

-Como puedo. Solo quiero que este bien. – Dije.

-¿Qué te dijo el medico de aquí? – Pregunto.

-Que estará bien. Que nada es muy grave. Que solo golpeo fuertemente su cabeza – Conté.

-Ok. Tranquilo hermano. Cuando despierte la veré ¿si? - Exclamo intentado calmarme un poco.

-Gracias por estar aquí, de verdad necesitaba una mano ahora. – Mencione agradecido.

-No tienes nada que agradecerme. – Contesto. – Iré por dos cafés. – Indico y se fue hacia la cafetería.

Siendo lo más sincero posible, puedo jurar que doy todo de mí por Allison y por verla bien. Sonriendo. Como siempre lo hacia. Con esa voz dulce. Con su gran sentido del humor. Con sus manos cálidas y sus besos apasionados. Estar con ella me hacia sentir más vivo. Quería hacerla feliz realmente.

jueves, 17 de febrero de 2011

Capitulo 17.


Capitulo 17:

Narra Joe:

Obviamente, no me quedaría de brazos cruzados como Brandon pensaba. No permitiría que se lleve a Allison con el y la vuelva a capturar otra vez. Así que corrí hasta mi auto, y comencé a seguir a Brandon que conducía otro coche. La intensidad corría por mis venas. Parecía parte de una película de acción. Pero no todo era eso. También temía por Ally. No tenia idea que podía llegar a cruzarse por la mente de Brandon en estos momentos. Era un problema que solo traía más y más inconvenientes. Pero no pensaba bajar los brazos tan rápido. No iba a detenerme, hasta tener a Allison nuevamente conmigo, y sacarla de todo ese desastre peligroso.

Al comienzo, íbamos conduciendo tranquilos. Pero creo que Brandon noto que los estaba siguiendo y aumento su velocidad. Ahora si quería gritarle que se detuviera o al menos disminuyera. Era demasiado aventurado transitar así, y sobre una ruta tan peligrosa. –Demonios. Este hombre es un idiota. – Pensé para mis adentros. Parecía que el no pensaba detenerse nunca.

Narra Allison:

Brandon conducía demasiado rápido. Tenía miedo. Estaba haciendo algo muy delicado. Ir a esa velocidad, transitando una ruta complicada. Solo rezaba porque se detuviera antes de que algo malo sucediese.

-Brandon, por favor ¿podrías ir más despacio? – Pedí estúpidamente. Pues sabía que no me daría atención.

-¿Para que quieres que disminuya? ¿Acaso quieres que tu tonto noviecito nos alcance y te salve? – Cuestiono desafiante.

-Brandon déjame ir. Sabes que yo no hice nada malo, por favor. – Dije rogando. Pero el se negó.

-No puedo hacer eso. No hasta que tu padre entregue todo lo que nos debe a mi familia. – Exclamo maldito.

Guarde silencio. Era inútil seguir insistiendo a Brandon. Pues no me dejaría libre de ninguna manera. Por momentos tenia impulsos de arrojarme por la puerta del automóvil, pero eso solo empeoraría las cosas. Seria estúpido. Joseph continuaba siguiéndonos a todo momento. No iba a detenerse hasta no tenerme junto a el nuevamente. En un abrir y cerrar de ojos, Brandon enloqueció. Parecía un desconocido. Tenía algo así como una crisis nerviosa. Y acelero hasta lo imposible, y comenzó a conducir sin precaución y a gritarle insultos a Joseph.

-¡Diablos! Maldito Jonas. No dejare que nos alcance, no, no voy a dejar que el idiota nos detenga – Exclamo a los gritos adentro del coche.

Yo lo observaba de reojos asustada. Intente calmarlo un momento pero todo fue peor. Solo me empujo contra la puerta brutalmente. Baje la mirada esperando que se calmara. Pero continuaba igual. Al instante percibí la mala sensación. Mire hacia el frente y dos fuertes luces encandilaban mi s ojos cristalizados. Sentí un fuerte golpe y como el remolque se movía brutalmente. Y luego me perdí en la oscuridad de la inconsciencia.

Narra Joseph:

Esto era solo lo que le faltaba a esta película de acción, que ahora se convertía rápidamente en una de terror y sufrimiento. Quede en shock por un segundo mientras detenía mi auto a un costado de la ruta. Y observaba como un camión había impactado sobre el auto donde estaba mi Allison. Salí rápidamente de mi automóvil, y corrí hacia a donde estaba el coche de Brandon. Había algunas personas alrededor, mirando el incidente. Me acerque lo más posible. Allison estaba allí inconsciente. La peor parte del accidente le había tocado a ella. Ya que Brandon estaba totalmente despierto, solo con algunas heridas. Y tuve ganas de golpearlo. Pero me contuve.

-¡Llamen a una ambulancia, por favor! – Pedí desesperado. Y me empeñe a sacar a Allison de allí adentro.

La tuve entre mis brazos por un momento. La observe. Estaba lastimada. Tenía pulso pero estaba inconsciente.

-Ally, te prometo que vas a estar bien. – Fue lo único que dije. Deje un beso en su frente y derrame algunas lágrimas. Pero al instante llego una ambulancia, y la llevaron allí.

Sentí una inmensa impotencia al ver a Brandon, de pie, subiendo a otra de las ambulancias. ¡El estaba completamente bien, y ella no! ¿Cómo podía ser la vida tan injusta? Al parecer, el me vio, y me sonrió ganador. Ahora si iba a matarlo. Corrí hacia el, empeñado a romperle el rostro. Pero algunos policías me detuvieron.

-¡Voy a matarte, te lo aseguro! – Grite con mucha bronca.

Los policías me empujaron de aquel lugar, y estaba obligado a volver a mi auto, e irme. Llegue y le di un golpe al coche. Era inútil. Pero necesitaba desahogarme de alguna manera. Estaba desesperado. Además de que no podía confiar en nadie de allí, ya que no conocía nada. Entre a mi automóvil, y tome mi teléfono celular que estaba ahí. Marque el número de mi hermano, Kevin, y lo llame de inmediato.

-Kevin… - Dije débil.

-Joe. ¿Qué sucede? – Pregunto preocupado.

-Allison… Ally esta… lo siento, es que Ally tuvo… tuvo… - Dije tartamudeando. No podía hablar.

-¿Joe estas bien? ¿Qué le paso a Allison? –Cuestiono Kevin un poco alterado.

-Si, yo estoy bien. Es que Allison tuvo un accidente de transito. No sé como esta, pero necesita que vengas. – Mencione todo de una sola vez resistiendo las lágrimas que desbordaban.

-Joe, quédate tranquilo. Tomaré el primer vuelo a México y estaré allí en unas horas. ¿Ok? Te llamo - Indico Kevin.

-Gracias. – Concluí. Y finalice la llamada.

No podía conducir en ese estado. Quería dejarme caer. Allison estaba mal. Pose mis brazos en el manubrio y agache la cabeza. Cerré mis ojos fuertemente intentando despertar de aquella pesadilla. Pero no lo era. Era la completa y absoluta realidad. Entonces lloré. No quería que nada más le sucediera a Allison.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Capitulo 16.


Capitulo 16:

Narra Joe:

Conduje mi auto tras la dirección correcta. Y unas pocas cuadras antes, lo estacione allí, para impedir que notaran mi presencia. Y comencé a caminar por aquellas calles completamente vacías. Finalmente encontré el lugar indicado. Era un campo cubierto de arbustos y plantas, y a lo lejos podía observar la vivienda. Comencé a acercarme. Al principio dude sobre lo que iba hacer, tenia que ser sumamente cuidadoso, pues no sabia con lo que podía llegar a encontrarme. Pero al fin, me arriesgue y me adentre en la casa. Al comienzo, no había rastros de personas. Hasta que me acerque a una de las puertas, que ocasionalmente estaba cerrada, ya que escuchaba algunos ruidos y como si alguien llorase. Posé mi oído sobre la puerta, para oír más. En ese instante sentí que la persona detrás de la puerta era Allison.

-Allison ¿eres tú? – Pregunte.

-¿Joe? – Dijo la voz del otro lado de la puerta.

-Si Ally, soy yo. Te voy a sacar de aquí. Solo dame unos minutos. Intentare abrir. – Exclame mientras luchaba contra la cerradura de la puerta.

Pero se hacia imposible esa lucha. Debía buscar las llaves o algún instrumento que me sirviera para abrir la maldita puerta.

-Joe ¿aun sigues ahí? – Pregunto casi desesperada.

-Tranquila, estoy buscando algo para abrir. – Dije intentando calmarla.

Halle un manojo de llaves, y otra vez hice el intento. Afortunadamente una de ellas me sirvió, era la correcta. Y me permitió estar con Allison, nuevamente. Al verme, se abalanzo directamente hacia mis brazos, y la abrase con fuerza, para no soltarla jamás. Era hermoso tenerla de esa manera.

-Linda. Estas bien. Estaba muy preocupado. – Dije aliviado y luego besé su frente.

-Joseph es horrible esto, me quiero ir de aquí ahora mismo. – Pidió.

-Cálmate Ally, nos vamos a ir ahora mismo. – Contesté.

Narra Allison:

Cuando note que Joseph estaba allí, fue un gran alivio. Como una especie de héroe que vino a salvarme. Era muy especial. Significaba más que mucho para mí. No podía creer que el estuviese allí, conmigo. Para liberarme y sacarme de todas esas cosas malas.

Salimos de la casa con nuestras manos entrelazadas. Era consiente de que estábamos escapando del peligro, pero era completamente lindo caminar o correr de esa manera con el, a su lado.

Los dos teníamos nuestra vista puesta adelante, observando hacia a donde nos dirigíamos. Percibí la presencia de alguien detrás de nosotros, más precisamente detrás de mí. Quise alertar a Joe, pero el sujeto me gano de antemano. No era nadie desconocido. Era Brandon. Me causaba miedo su presencia, y hasta el pronunciar su nombre. No me dio tiempo para defenderme, y me tomo fuertemente por detrás, cruzando su brazo en mi cuello.

-¿Qué haces? ¡Suéltala ahora mismo! – Exclamo Joe a los gritos mientras se aproximaba para voltear a Brandon.

-Aléjate de aquí, o la mato. – Advirtió Brandon, sacando un arma de fuego de su bolsillo izquierdo, y apuntándome directamente a mi cabeza.

Tenía miedo, y miraba todo con mis ojos que solo relejaban el temor. Estaba en shock, temblando.

-Espera Brandon. Tranquilízate por favor y baja el arma. – Pidió Joe. – Podemos hablar esto. – Dijo intentando calmarlo.

-¡No lo hare! Creo que no has oído bien. O te vas de aquí, o la mato, tú eliges. – Exclamo mientras presionaba aun más fuerte mi cuello. Yo emití un gesto de dolor.

-¡No la lastimes! Déjala ir. Pídeme lo que quieres, te lo daré. Pero a ella no le hagas daño, déjala. – Ordeno Joseph. Pero Brandon no iba a seguir sus mandatos. Estaba empeñado y decidido a llevarme con el. Quiera vengarse o tan solo tenerme, hasta que mi padre les pagase todo lo que les debía.

-Me la voy a llevar. No te acerques, porque disparo ¿entendiste? – Exigió a Joe.

Brandon estaba repleto por la ira. No escuchaba absolutamente nada de lo que Joe decía, estaba segura. Pues solo quería llevarme a mi con el.

-No voy a dejar que la lleves contigo – Insistió Joe y se acerco aun más a nosotros.

-Aléjate o la mato. – Advirtió Brandon nuevamente.

Finalmente subí al coche de Brandon. Debíamos seguir sus órdenes. Si no, todo saldría realmente mal. Y no deseábamos eso.

martes, 15 de febrero de 2011

Capitulo 15.


Capitulo 15:

Narra Allison:

Maldito es el pasado de mi padre. Ahora todas aquellas consecuencias que el mismo debió pagar, caen sobre mí sin piedad alguna. Pensé que un padre quiere lo mejor para su hija, no es agradable estar encerrada en una habitación, siendo prisionera de sujetos que privan tu libertad. Deseo que mi padre hagas algo con respecto a todo esto, pero solo le importa una cosa en todo el mundo: el mismo. ¡Quiero irme de aquí! Quiero volver a ver a Joseph y no soltarme de su lado, jamás. Pensar en Joe era lindo. Sonreía al recordar los hermosos momentos que vivimos juntos, se que no fueron muchos, pero todos eran grandes y tenían demasiado significado para mi. Aunque a la vez, me deprimía completamente. Tenía temor de no volver a ver a Joseph nunca más en todo mi vida.

Con respecto a aquella habitación donde me hallaba capturada, no había más que una cama, un espejo, y una ventana totalmente cubierta de trabas y maderas que impedían la salida. Parecía un calabozo.

Pasaron dos días allí adentro. Todo se hacia eterno, era monótono y totalmente aburrido. No podía dejar de pensar en Joseph, y llorar porque ya no le interesaba, o al menos eso parecía. Estaba completamente destruida y desbordando lagrimas todo el tiempo.

Narra Joe:

Si podía definir o explicar como era mi vida en ese momento, sería corto. Estaba completamente adentrado en una oscuridad total, que no me dejaba desasearme de ella, sin tener a Allison conmigo. No sé si entendieron lo que acabo de decir. Pero simplemente todo estaba mal sin ella. La necesitaba. Además tenía un mal presentimiento y un sentimiento de culpa que me acompañaban hasta al dormir. Tenía miedo por Allison y lo que podía llegar a sucederle allí. La deje ir con violento muchacho. Que definitivamente no es para ella. Sé que teníamos muchos temas para hablar y cosas que debían ser aclaradas, pero más allá de todo eso, necesitaba buscarla y tenerla conmigo siempre. Deseaba hacer algo por ella.

Así que no perdí más tiempo. Ya habían pasado dos días de su partida a otro país. Entonces me fui camino a su anterior casa, donde vivía junto a Brandon. Tal vez encontraba algún dato útil que me sirviese para encontrarla. Llegue a la vivienda, y forcé la puerta varias veces, hasta lograr abrirla. Si, parecía un ladrón que intentaba robar una casa. Finalmente entre allí, y comencé a revisar todos los pequeños lugares que encontraba. No tenía ninguna pista entre mis manos, hasta que hallé un cajón en la pieza de Brandon. Allí había unos papeles con datos antiguos sobre el, como su anterior domicilio en su anterior país, México. Me lleve esas cosas conmigo. Ahora me tocaba interpretar otro papel. Desempañarme en mis habilidades como detective. No tenia idea de lo que estaba haciendo.

Todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos. Fui hasta mi casa, busque mi equipaje, mucho dinero, y luego fui al aeropuerto y unas largas horas ya estaba en México. Lo primero que hice al llegar, fui a alquilar un auto, para poder movilizarme cómodamente por la ciudad. Luego de que lo hice, recibi un llamado a mi teléfono. Era mi hermano Nick.

-Hola, Joseph. – Dijo.

-Si, ¿Nick? – Pregunte.

-Si, soy yo. ¿Dónde te metiste? – Cuestiono preocupado.

-¿Por qué lo preguntas? – Mencione estúpidamente.

-Tal vez porque no te encuentro por ningún lado, además de que hay problemas en la empresa, y te necesitan allí, y no estas. – Contó.

-Ok, lo sé. Pero no puedo hacerlo ahora. Ocúpate tú, solo por esta vez, por favor. Pídele ayuda a Kev, no sé, pero hazlo por mí. – Pedí.

-No tengo problemas en hacerlo. – Acepto. – Pero dime a donde estas ahora mismo. – Insistió.

-Ok, estoy en México. – Dije.

- ¿Que? ¿Estas fuera del país? Joseph eres un loco. ¿Qué estas haciendo allí? – Cuestiono entre regaños.

-Tranquilo, Allison me necesita. No puedo hablar más. Adiós hermano. – Me despedí y finalice la llama. Y al cabo, apague mi teléfono celular.

Listo. Ya tengo todo hecho aquí. Halle un lugar para dormir, tengo un auto, y ahora estoy en la parte más difícil: encontrar a Allison.

¡Hola! Estoy de vuelta. Gracias por el apoyo, y por soportarme en estos últimos días que no pude subir, culpa de matemática. Pero ya esta, ya rendí bien, y soy libre. Ahora se vienen las mejores partes de acción de esta novela. Gracias a todas por leer, y espero sus comentarios como siempre. :)

Evi.

domingo, 13 de febrero de 2011

Capitulo 14.


Capitulo 14:

Narra Joe:

Después de un romántico e increíble viaje, juntos, debíamos regresar a nuestra ciudad, y así lo hicimos. Deje a Ally en su casa, y yo volví a la mía. Cuando llegue, ordene un poco mis cosas, y luego me acosté a descansar. Hasta que sentí que golpeaban la puerta. Baje a atender, pero no encontré a nadie, solo a un sobre tirado sobre el piso. Me pareció realmente extraño. Pero tome el sobre entre mis manos, y delante del mismo decía “Para Joseph Jonas”. Lo abrí. Encontré recortes de diarios sobre el asesinato de mi padre y su acecino prófugo. Al principio no entendía de qué se trataba todo. Hasta que encontré una carta que lo explicaba todo. Ahora o comprendía y estaba totalmente desconcertado. El padre de Allison era el asesino de mi padre. Estaba prófugo y ella lo estaba cubriendo. Presione esa carta entre mi puño. No quería creerlo. Regrese adentro. Y me deje caer a mi cama, esta vez a pensar en lo que estaba ocurriendo. Estaba realmente enojado con Allison. Me mintió. No me conto nada sobre eso. Debió haberme dicho algo. Además de estar cubriendo a un asesino prófugo de la justicia, que sin embargo y después de todo, es su padre. Otra vez sentí que tocaban la puerta. -¡Diablos! – Pensé. Y baja a atender nuevamente. Era Allison.

-¿Cuándo pensabas decirme sobre esto? – Pregunte enojado.

-Joe… Joe yo iba a decírtelo. Lo siento, no podía encontrar el momento… - Dijo pero la interrumpí.

-¿Qué momento Allison? Tu padre esta prófugo. – Exclame.

-Si… lo se, pero… - Menciono y la impedí otra vez.

-¿Pero que? Allison tu lo estas escondiendo. – Dije serio.

-Si, pero Joe déjame explicarlo. – Pidió.

-No hay nada que explicar. Vete de aquí Allison. – Mencione totalmente indignado.

Ella me miro con los ojos húmedos. Pero baje la mirada. La deje ir. Se que esto iba a doler después, pero estaba totalmente bloqueado por mi enojo y mi bronca. Necesitaba hacer justicia.

Narra Allison:

Todo esto era un desastre. Sabía que viajar con Joseph traería este tipo de problemas. Brandon fue el que le dejo ese sobre allí. Era un idiota. Pensaba contarle todo eso a Joe, pero en otro momento, y no de esa manera. Ahora todo con Joe estaba completamente mal. Lo entendía. Luego de hablar con Joseph, al llegar a casa, Brandon me dijo que nos iríamos del país, a vivir con su familia, y bueno, a donde estaba mi padre. Me negué completamente al escuchar sus indicaciones. No quería irme. Pero no tenía opción. Así que ni siquiera desarme las maletas del viaje con Joe. Y nos fuimos al aeropuerto. Mi vida se estaba derrumbando, poco a poco. Quedaría en los ruinas, junto al idiota de Brandon.

Cuando estaba en el avión, aproveche el momento en que Brandon se levanto de mi lado, y llame al teléfono de Joe. El atendió.

-Joe por favor déjame hablar. – Pedí.

-Ok ¿Qué quieren Allison? – Dijo.

-Decirte que lo siento mucho Joe. Solo eso. Y espero que seas muy feliz, te deseo lo mejor Joseph. – Exclame sincera.

-Allison ¿Dónde estas? – Pregunto.

-En un avión. Me voy del país Joe. Lo siento. Debo cortar. – Mencione y termine la llamada.

Joseph insistió y volvió a llamarme. Pero yo misma puse fin a todo y apague el teléfono. Al llegar a la casa de la familia de Brandon, lo primero que hice fue buscar a mi padre. Quería decirle que se entregue. No podía soportar más todo esto. Pero no lo encontré.

-Brandon ¿Dónde esta mi padre? – Pregunte confundida.

-Lo siento Allison, el se escapo de aquí cuando mi familia se entero que tu estabas con Joe. Se suponía que solo estarías con migo. – Dijo.

-Entonces… mi padre no esta aquí. Puedo irme. – Exclame algo entusiasmada.

-No Allison. Vas a quedarte aquí hasta que tu padre nos pague a mi familia y a mi todo el dinero que nos debe por tenerlo oculto. – Conto.

-Brandon, no quiero tener nada que ver con esto. ¡Déjame ir! - Dije seriamente.

El negó moviendo su cabeza de un lado a otro, y se retiro del cuarto cerrando la puerta con llave. Yo quede allí, encerrada. ¡Rayos! Ahora si estoy en grandes problemas. – Pensé. ¿Que pasaría con migo ahora? No lo sabía. Tal vez debería quedarme toda la vida siendo la prisionera de la familia de Brandon. Todo gracias a mi padre. Mi propio padre.

viernes, 11 de febrero de 2011

Capitulo 13.


Capitulo 13:

Narra Joe:

Al día siguiente hicimos cosas divertidas. Como desayunar juntos, conocer el lugar y conversar todo el tiempo. A la noche, prepare la cena. No salimos de allí porque estaba lloviendo a cantaros. Peo es no tubo nada de importancia. Arregle una cena en casa muy romántica. Como si estuviésemos en uno de esos restaurantes de lujos. Lo que aquí valía, era la compañía de Allison. Todo sea para estar un minuto más al lado de ella. La espere sentado frente a la mesa, mientras ella se ponía aun más hermosa. Hasta que al fin termino. Salió de la habitación con un precioso vestido color blanco que acentuaba su escote. Llevaba la espalda descubierta y le llegaba hasta las rodillas. La mire de arriba abajo en un abrir y cerrar de ojos. Estaba bellísima. Mordí me labio inferior. La deseaba. Atiene a sonreírle y a decirle lo linda que estaba. Giro para que la pudiera ver completamente y la anhele aun más. Ally sonrió como siempre lo hacia. Sentí su aroma. Ahora me atraía de sobre manera. Intente no acercarme demasiado en ese momento porque quería devorarla a besos. Entonces me voltee para correr la silla y Allison se sentó.

-Ally, espérame aquí. Ahora mismo traigo la comida. – Dije. Y fui hacia la cocina.

Regrese con los platos preparados. Que contenían una deliciosa comida. Entonces cenamos allí bajo la luz de las velas. No era necesario, pero lo hacia aun más romántico. Luego nos sentamos en un sofá a comer el postre. Note que tenía su boca cubierta por un poco de lado. Me acerque y la bese quitándolo. Ella suspiro y volvió a mis labios. Ahora si todo se estaba poniendo mejor. Rodeo mis caderas con sus piernas y mi cuello con sus brazos presionándose con fuerza a mi cuerpo. Sostenía su cabeza besándola con muchísima pasión. La apoye contra una pared y recorrí su cuello.

-Hazme el amor Joe. – Susurro a mi odio.

-Ally ¿segura? – Pregunte.

No respondió con palabras. Solo regreso a besarme y yo procedí a desprenderle su vestido. No voy a dar más detalles. Prefiero guardármelo para mí. Pero si diré que fue increíble. Al principio tenía temor de lastimar a Allison. Es frágil. Pero no fue así. Todo salió perfecto, fue mágico.

Al día siguiente, tenia otra sorpresa oculta para ella. Sabía que la pondría feliz.

Narra Allison:

Lo que a mi me estaba ocurriendo era increíble, pero sencillo de explicar. Me sentía la mujer más feliz del mundo. Es simple.

Esa mañana Joe me dijo que quería darme algo. Así que le correspondí contenta.

-¿Qué es Joe? – Pregunte con intriga.

El se puso detrás de mí, y colgó un delicado collar color plateado en mi cuello.

-Quiero que lo tengas tú. – Expreso. – Y que aunque pase lo que pase, nunca de olvides de mi, Ally.- Dijo tierno.

Le di un corto beso en sus labios.

-Joe… yo contigo me siento la persona más feliz del mundo. – Exclame.

-Y me encanta que estés así. – Respondió. – Ally, yo contigo soy otro, soy yo mismo. Me cambiaste la vida, linda.- Dijo dulcemente.

-Entonces… tenemos que volver. – Dije un poco triste.

-Si, lo se. Pero todo va a estar bien. Te lo prometo. – Juro dándome un beso en la frente.

Me sentía la persona más especial al lado de Joseph. Era consiente de que entre nosotros había algo muy grande que nos unía. Con tan solo un rose se provocaba aquella chispa o electricidad que existía entre nosotros. El era una persona asombrosa, y era imposible o muy complicado describir lo extraordinario que era. Cuando estaba en sus brazos me sentía a salvo de todo, protegida, amada. Al fin alguien podía valorarme como y tal cual soy. Sin juzgarme. En ese momento, olvidaba todos los problemas externos, y solo soñaba, con casarme con Joe, tener hijo con Joe, y vivir mi vida entera con Joe. Se había convertido en una persona esencial para mí, y para mi felicidad.

Pero como todas las cosas lindas llegan a su final, tuvimos que volver a la ciudad. No era triste para Joe. Porque el dejaría a Barbie, y hasta tenía excusas. Pero si lo era para mi. Tenía una mescla de problemas de todo tipo. Si yo me iba a comenzar una vida con Joe ¿Qué ocurriría con mi padre? ¿Con Brandon? Se que lo más fácil era no preocuparme. Pero sin embargo, era mi papá. Y me alteraba el hecho de que estuviera pasándola mal. Aunque pensándolo bien, debía pagar por lo que hizo. Quería mandar todo al diablo e irme con Joseph para siempre.