
Capitulo 8
Narra Allison:
Luego de aquel horrible momento, me aleje de Brandon y fui en busca del botiquín te emergencias. Sane las heridas, y fui inmediatamente a dormir a otro cuarto. No quería acercarme a el esa noche. A decir verdad, lo quería, pero me daba demasiado miedo. El es físicamente mucho más fuerte que yo, y podría hacerme cualquier cosa.
El domingo temprano, por la mañana, mi padre llamo a mi teléfono móvil. Atendí sin ganas, pero debía hacerlo.
-Hola – Dije sin ánimos.
-Hola ¿Cómo va todo? – Pregunto.
-Mal – Respondí seca.
-¿Ya renunciaste en la empresa Jonas?- Pregunto curioso.
-No, y no lo hare. Ya no quiero seguir con esto. No puedo soportar más a Brandon, ni este secreto. Tienes que entregarte papá, es lo mejor. – Exclame enojada.
-No voy a entregarme. Y tú seguirás haciendo todo lo que yo te ordene ¿ok? – Indico.
- ¿Y si no quiero? – Pregunte rebelde. – Quiero una vida normal, no quiero pagar por tus errores. – Exclame.
-Por favor… ya basta. Tienes que ayudarme, no tienes opción. – Menciono.
-Ok… como sea. – Dije un tanto furiosa e inmediatamente termine la llamada.
La finalice de inmediato porque no quería empezar una nueva discusión. No podía comprender porque mi padre elegía estar prófugo de la justicia, y yo debía pagar todo por el. La mitad de mis ganancias se las enviaba a el todos los meses para que pudiera comer, mientras estaba oculto en la casa de la familia de Brandon, en México. Y a eso también lo costeaba yo… estar con Brandon y atenderlo era parte del trato. Horrible. ¿No?
Ese día no hice nada muy interesante. Pero me la pase fuera de casa, ya que fui ayudar a la señora Olsen a atender al hogar de niños. Allí jugaba con ellos, los entretenía un rato, y además me olvidaba un poco de mis problemas. Era lindo estar ahí.
Volví a mi casa a la noche, lo bueno fue que Brandon no estaba. Así que cene tranquila y luego fui a dormir. Había sido un fin de semana bastante abrumador. Al día siguiente amanecí temprano, y me prepare para ir a mi trabajo. Eso si me hacia feliz. Al menos veía a Joe, el me hacia sentir mucho mejor.
Narra Joe:
Salude a Allison que estaba preparando dos cafés y la espere en mi oficina. Luego ella llego con nuestro desayuno. La notaba un poco distraída, como si tuviera su mente en otro mundo, pensando en otra cosa. No estaba muy concentrada como siempre. Y le faltaba la sonrisa de todas las mañanas. Pero mientras tanto seguimos organizando las tareas del día.
-Ok Joe, voy a buscar la carpeta allí. – Dijo. Se puso de pie y camino hacia un estante. Yo la seguí.
-Ally ¿Estas bien? – Pregunte preocupado. Al mismo momento que percibí algo extraño en su rostro.
-Si, estoy bien. – Respondió con inseguridad.
-¿Qué te paso aquí? – Pregunte corriendo el mecho de pelo que cubría la parte exterior de su rostro., y distinguí una pequeña venda que cubría una herida.
-Eh… Nada… solo tropecé la noche anterior… ya estoy bien. – Contesto dudosa.
-¿Segura? – Pregunte acariciando su rostro.
-Si… seguro Joe. – Respondió fingiendo una sonrisa.
Inmediatamente cambio de tema, y seguimos trabajando normalmente. Pero yo no soy idiota. No le creí nada de todo lo que menciono. Estaba demasiado seguro que ella me estaba ocultando algo. Así que terminamos de trabajar, y la lleve hasta su casa, dejándola allí en la puerta. Insinué que me iba, hasta que ella ingreso a la casa, y luego detuve el motor de mi coche ahí en frente. Me acerque a la puerta de la vivienda, y acerque delicadamente mi oído para escuchar lo que estaba ocurriendo. Y finalmente, logre escuchar algo…
-¡Te dije que debes abandonar ese trabajo! ¡No quiero que vuelvas a ver a ese tipo! – Grito un hombre. Estaba seguro que ese era Brandon.
-¡Brandon es solo un trabajo! – Exclamo ella.
Luego sentí que golpeaban algo… creo que fue a un mueble.
-¡Suéltame Brandon! – Grito Allison.
En ese momento no pude resistirme, y no iba a permitir que la golpeara. Entonces forcé la puerta, hasta abrirla. Al entrar observe que Brandon había empujado bruscamente a Allison, dejándola sobre el suelo. El quiso volver a golpearla, pero yo lo derribe y luego le pegue en su cara. Brandon no se dio por vencido e intento golpearme pero yo lo esquive astutamente.
-¿Qué crees que estas haciendo idiota? – Exclamo enfurecido.
-No voy a permitir que lastimes así a una chica. – Respondí firme. Intente acercarme nuevamente a el, pero Allison me detuvo.
-Basta… - Murmuro en estado de shock.
-¡Ya váyanse de aquí, fuera! – Grito Brandon alborotado.
-Tranquila, vamos a mi casa. – Susurre a Allison y tome su mano.